viernes, 12 de noviembre de 2010

UNA DE CHESTER, POR FAVOR


Me he disipado un poco con esto del aniversario y la celebración de ayer, el “Veterans Day”. Como se puede observar, tampoco hay que ser filólogo para entender qué se celebraba, por lo que no me extenderé en ello. Dedicamos el día a pasear por el MIT , que es la universidad de la parte técnica, por así decirlo y que tiene unos edificios estupendos que aún no habíamos visto.  Por hacer mención a alguno, podemos decir que el más visible o identificable es el de Gehry, no necesitando placa o señal alguna para que todo el mundo sepa quién es el arquitecto. Vale la pena el paseo por la zona, junto al río y si sois más organizados que nosotros, hay visitas guiadas que os van mostrando  y explicando cada edificio, que siempre es más sencillo.
Me había quedado a mediados de agosto, cuando todavía hacía un tiempo estupendo y los días no desaparecían a las cinco menos veinte de la tarde. Por aquel tiempo había pasado algo que nos cambió totalmente el ritmo y a mi, nuevamente, el humor.
Cuando casi llevábamos un mes en la casa, a finales de junio, llega mi marido a casa y muy serio me dice: Ana, hay un problema. No puedes fumar en casa………………………
Inciso. No he contado que mientras buscábamos casa, observamos cómo en muchas de ellas, igual que no admitían mascotas, tampoco admitían fumadores. Ya me había hecho a la idea de ser un triste animal de compañía, pero cuando alquilamos la nuestra, nada decía de no poder fumar, por lo que tampoco se nos ocurrió preguntar.
Yo le digo ¿y eso, ahora, a qué viene?.  Resumiendo, me explica que la casera le ha enviado un correo en el que las chicas de arriba dicen que han notado que “se fuma”, que eso “afecta a su calidad de vida” y  que por favor, nos digan que eso no es posible. Que si queremos podemos fumar en el yard  (patio posterior)siempre y cuando tengamos cuidado con la limpieza y no prendamos fuego ya que hay mucha maleza; pero que ni siquiera les parece bien que se fume en los porches delantero o posterior (esto es más bien una terraza) por aquello de que el humo no penetre por las ventanas de los dormitorios.
Tras el impacto de la noticia reacciono ¿pero cómo que lo han notado? ¿en el yard? ¿me pongo correa, o puedo fumar suelta?. El me da la razón. La casa no huele a tabaco ¿cómo va a oler la de arriba? Fumo menos, fumo un tabaco natural, de esos sin aditivos, que apenas huele  y nos pasamos el día de paseo, ¿de qué me hablan? Me dicen que puedo fumar en el yard pero teniendo cuidado con la estética, cuando el praín se encuentra totalmente descuidado y con restos de maderas y otros desechos de obra e incluso, alguna bolsa de patatas!!!!!! Esto es impresionante. Analizando, llegamos a la conclusión de que me han visto fumar los primeros días, cuando andaba limpiando todo y entrando y saliendo de la casa y seguro que en algún momento, con un cigarro en la mano. Porque lo que está claro es que lo del olfato no cuela.
Bueno, cuando se nos pasa el primer momento de supercabreo, contestamos el mail, diciendo que efectivamente, una servidora fumaba algún cigarro y que, si no quieren que fume, lo haré fuera (la casera había dicho en el correo, que por supuesto, ella consideraba que el porche era un lugar correcto, cualquiera de ellos) y que no tuviera ninguna preocupación, que a pesar de ser una depravada fumadora, era madre de familia y no estaba entre mis planes prender fuego a la casa o al yard.
La contestación de la casera tiene un tono casi de disculpa al entender que nunca nos prohibió que se fumara en casa. Nos reenvía el correo que mandaron nuestras simpáticas vecinas, en el que comprobamos que no se ha inventado ni una palabra. Alucinante.
Esto provocó que las sobremesas y las tardes en que no salíamos nos pasáramos el tiempo en el porche, fumando, hablando por el skipe con familia y amigos, leyendo, pintándonos las uñas, la peque con sus cacharritos, mirando el ordenador…..  Como ha hecho un calor tremendo, la verdad que el porche resultó una solución magnífica y casi hay que darles las gracias por su descubrimiento. Hemos prolongado los ratos hasta la noche, en las que hemos visto pelis en el ordenador, tan fresquitos, con nuestros gin-tonics. Me imagino que toda esta actividad familiar en la terraza ha debido sorprender al vecindario, porque claro, ver a una señora, sentada frente al ordenador, con el que, encima, habla, tomando un café y fumando un cigarro debe resultar algo desconcertante, pero bueno, pensarían ¡españoles!!!
La paranoia sobre el tabaco quedó clara cuando un día, al salir de casa, nos encontramos a la dueña del piso de arriba en el porche anterior. Yo me dispuse a encender un cigarro y cuando la llama del mechero no había llegado a mi cigarrillo la buena mujer empezó a hacer aspavientos como si quisiera espantar a las mil avispas que solía haber en la entrada. Yo, desconcertada, la miré, con el cigarro ya encendido mientras se iba para respirar aire puro a la acera de enfrente.  Lo peor de todo es que nuestras amigas dejaron la casa en septiembre, con lo que se entienden menos las ganas de fastidiar.
Pues todo esto supuso que desde finales de julio, se fuma en el porche. Pero la película no había terminado. Entre los correos rutinarios con la casera nos comentó algo de que la dueña de la “casa verde” algo decía del tabaco, “pero que a ella le parecía que por supuesto, en el porche se podía fumar y que si no estaba de acuerdo, lo hablara con nosotros”. No entendimos nada, pero la dijimos que tranquila, que todo estaba bien, pensando que lo de la “casa verde” era un eufemismo, por lo de no fumar. Pero no.
Como a la semana o dos de este correo aparece una carta sobre el buzón que resulta ser de la vecina de la casa de nuestra derecha, la casa verde ¿Cómo es que no habíamos caído?. Pues resulta que la carta (es una pena no tener un escáner aquí) venía a decir que si sería posible que no se fumara en el porche porque resulta que el humo del tabaco la llegaba por el aire acondicionado hasta la habitación. Todo en un tono extremadamente educado, como quien te pide una cucharita de sal.
Analizamos:
-          La casa de mi vecina se encuentra como a cuatro metros (entre fachadas) de la mía.
-          Su porche está algo más adelantado que el mío, por lo que si te asomas por el lateral, no hay ninguna ventana frente a él.
-          Siguiendo por la fachada perpendicular al porche, la ventana que tiene el aparato de aire, por el que dice que entra el humo, está como a siete metros de la esquina de la terraza.
-          La mesa en la que nos sentamos está como en la mitad de la terraza, aproximadamente, a 6 metros de la esquina de la casa o límite del porche.
-          Por supuesto, fumo de cigarro en cigarro, y sólo fumo yo, no cuatrocientos amigos.
Llego a la conclusión de que mi vecina pretende que crea que mi cigarro produce una corriente de humo que recorre seis metros, hace un giro de 90º y continúa otros seis metros para, volviendo a girar otros 90º, esta vez en sentido contrario, se mete en su aire acondicionado y penetra en su habitación. Como si se tratara del humo de un dibujo animado, con Tom y Jerry persiguiendo el olor del pollo asado que sale de la cocina.
Todo esto sin pararse a analizar que realmente, su aire acondicionado sí que es un peligro para la salud, tanto acústica (por la noche emite un ruido espantoso) como respiratoria, porque por su aspecto, podría provocar una legionelosis que dejaría el barrio dispuesto a la repoblación.
Esto ya es demasiado. Cuando llega mi santo a casa y le enseñamos la carta, no puede sino darme la razón. Esta gente está mal de la cabeza. Hasta los niños están indignados. ¿pero qué se ha creído esta gente? ¿quién se puede imaginar algo así en nuestro país? Y además ¿quién coño usa papel y sobre personalizado sin que pertenezca al cuerpo diplomático? El pensar en los amigos de Charlton Heston hace que le impida ir a visitar a nuestra vecina para explicarle lo que opinamos de su bonita carta y mi falta de vocabulario en su idioma hace que no la conteste por escrito, por lo que decido que la mejor respuesta es…..
Vamos, que me voy a fumar un cigarro al porche!!!!!!!
Y hasta hoy.
Con todo esto, prometo que no quiero hacer apología del tabaquismo, que reconozco que es un hábito muy feo. Tampoco me hace gracia la corriente de simpatía al vicio de mamá que ha creado en mis hijos toda esta  sarta de despropósitos, pero es que me han salido unos niños bastante respetuosos con el prójimo y no entienden las intromisiones gratuitas vestidas de una aparente educación escrita. Que nadie se preocupe, que la simpatía es sólo hacia mamá, saben que fumar no es bueno.
Esta actitud hace entender muchas cosas en el panorama mundial. Si una mujer se cree en su derecho al exigirte que dejes de hacer algo que haces en tu casa y que ella considera que le molesta, faltando a la verdad de una forma incuestionable (lo digo con conocimiento de causa)  ¿cómo no vamos a entender tantas cosas? Me lo estoy imaginando:
-          Fideeeeeel, que te llaman al teléfono
-          Y quién es?
-          Ay, yo que sé, un señor de algo de la defensa de aquí al lado
-          Sí, soy yo, Fidel, dígame usted
-          Pues verá, que soy el nosecuantos de noseque departamento de la defensa anticomunista y hemos observado que son ustedes un poco comunistas y verá, que miren a ver si pueden dejar de serlo o por lo menos, que no se lo notemos tanto


2 comentarios:

  1. Ja ja ja. Me parto!!!!
    Fumar está mal y es una mierda, admitamoslo.
    Pero:
    Ese ventilador del aire acondicionado sólo (con tilde, significa solamente no como quiere hacer cambiar la RAE ya lo habrás leido) refrigera el motor del aire acondicionado que mueve un gas en un circuito cerrado haciéndolo pasar por un estrechamiento que provoca el frío con el cual se refrigera el interior del domicilio. Por lo cual es físicamente imposible que el hedor de la picotina (Eugenio digit) pase al interior de la vivienda.
    Vaya APAREJADORA ( que no arquitecta técnica que dicen ahora) estás hecha.
    Defiende tu derecho empíricamente.
    Como diría Barney Stinson: Poooor Favoooorr

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  2. como pudiste ver, digo que ~con conocimiento de causa~ es imposible. Sobran las palabras, para que gastarlas con quien no entiende? (dios, estoy con teclado americano y no encuentro nada)
    Sigue disfrutando del buen tiempo

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